Cinco consejos para reconvertir tu trastero

Fuente: revistaad.es

Con un pequeño esfuerzo puedes reconvertir tu trastero. Te damos los cinco consejos que necesitas para darle un cambio radical y crear un espacio donde, como mínimo, apetezca entrar.

El trastero es ese lugar de casa ‘’estrellita’’, es decir, ese en el que se permite todo lo prohibido sin ningún tipo de remordimiento: mucho desorden, falta de limpieza, cero funcionalidad en el espacio, humedades decorativas…; pero claro, ‘’es que es el trastero’’. Pues no. No debería ser así. No se debería convertir este rincón en un cuarto abandonado y con la única finalidad de acumular sin sentido. Tenemos motivos suficientes para ofrecerte cinco consejos sencillos que te permitan organizar y reconvertir ese caos (sin morir en el intento). Vamos a por un cambio de look radical:

1. Primero, hay que hacer una criba
Un clásico: seguro que ni recuerdas todo lo que guardas en ese cuarto del terror. Llénate de valor y empieza a seleccionar qué cosas no has echado en falta durante los últimos años. Eso es síntoma de que no son nada necesarias. Cuando reduzcas el volumen de objetos a la mitad, todo será más fácil (también quitar las humedades y telarañas).

2. Para almacenar de forma funcional
Una vez tengamos lo estrictamente indispensable, tenemos que buscar la forma de organizarlo. Las cajas apilables y transparentes son una buena opción para ahorrar espacio y saber qué hay dentro, aunque siempre es recomendable usar etiquetas con nombres descriptivos. Te prometemos que va a ser una mañana a lo sumo y el resultado final va a ser más satisfactorio de lo que piensas.

Para quienes guardan muebles; lo más normal es encontrar en el trastero antigüedades valiosas que no queremos tirar ni vender básicamente porque nos gustan. Así que vamos a optar por lucir esos muebles en vez de amontonarlos y darles un aspecto hogareño que nos recuerde que estamos en casa. Los colocaremos como si se tratara del salón, en la medida de lo posible. Esto es lo que marca la delgada línea que separa el almacenamiento inteligente del amontonamiento de cosas y más cosas.

3. Una doble función
Hay que intentar dejar libre el máximo espacio posible para que el acceso sea cómodo, y también por si puedes darle un segundo uso como ‘cuartito de la plancha o de limpieza’. Para conseguirlo vamos a aprovechar las paredes y dejar libre el suelo. Junto a la puerta deberás poner lo más utilizado para tenerlo más a mano, y siempre intentar que el espacio esté bien iluminado. El resto deberás distribuirlo para aprovechar al máximo cada metro cuadrado.

4. El inventario
Puede dar un poco de pereza apuntar en una lista todo lo que hemos guardado, pero en un momento de pánico nos puede resolver rápidamente el encontrar esa pieza perdida. Escribe siempre el lugar exacto en el que la has guardado.

5. Y por fin… ¡A limpiar!
El último paso y el que debemos repetir mínimo cada dos meses, es dar una buena limpieza a todo el trastero. No puede convertirse en una zona independiente que no necesite higiene, ya que la idea es hacerlo funcional y práctico (no es ‘estrellita’).