A partir del 1 febrero de 2014 se producirá un cambio en las cuentas bancarias. No se podrán realizar transferencias o domiciliaciones utilizando el número de cuenta corriente de 20 dígitos. Luego de esa fecha, sólo se usará el nuevo estándar europeo para ejecutar esas operaciones.

Las cuentas de los bancos españoles ya no estarán identificadas con las siglas CCC, ni serán de 20 dígitos, sino que se denominará IBAN y contará con cuatro dígitos más. El código del país -ES, en el caso de España- y un dígito de control. A esto se le ha bautizado con el nombre de SEPA, siglas que responden a Zona Única de Pago en Euros.

Con esta nueva forma de operar se podrán realizar transferencias o domiciliar facturas en cualquier banco de un país de la zona euro, las empresas estarán obligadas a saber cómo manejar cuentas en el extranjero. Asimismo, una empresa que no cuente con el IBAN de sus trabajadores no podrá ingresar la nómina a partir de febrero próximo año. En este sentido, fuentes del Banco de España advirtieron de que la empresa en cuestión es la que tiene la obligación de conseguir el IBAN de sus empleados por ser la que inicia la operación de pago. Por su parte, las pymes deberán actualizar sus cuadernos bancarios si quieren cobrar facturas o poder pagar a sus trabajadores.

En Administraciones Corcho, su administrador de fincas en Madrid ya estamos tomando las previsiones correspondientes.