Fuente: Idealista

Llega agosto y uno de los meses más activos para el alquiler de viviendas para los estudiantes universitarios. El Consejo General de Colegios de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de España ha elaborado una serie de consejos a los propietarios para que puedan alquiler con seguridad: desde firmar un contrato por escrito hasta la fianza que cubra posibles desperfectos.

El próximo curso académico ha empezado para los estudiantes universitarios que están en búsqueda de nueva residencia, ya sea que porque han decidido cambiar de casa como si comienzan una nueva ‘aventura’ universitaria.

El Consejo General de Colegios de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de España (COAPI) ha elaborado una serie de consejos para los propietarios que quieran alquilar sus viviendas y son reticentes a hacerlo a estudiantes, uno de los principales demandantes de pisos de alquiler en las ciudades universitarias.

  • Elegir con cuidado a los inquilinos. Lo aconsejable es mantener una entrevista con todos los estudiantes que van a ocupar la vivienda y, si es posible, con sus padres, con el fin de evaluar su actitud y dejar claras las responsabilidades en el caso de que la vivienda pudiera sufrir daños.
  • Es preferible alquilar el piso como una única unidad, en lugar de realizar el alquiler por habitaciones. La renta es única y la responsabilidad del pago solidaria. De esta forma los mismos inquilinos cubren posibles vacantes y responden del impago de uno de los ocupantes. La gestión para el propietario es más sencilla si existe cualquier problema.
  • Estos alquileres son de pisos amueblados. Es necesario colocar muebles funcionales y con una buena presencia. La visibilidad es fundamental para defender la renta y para alquilar con rapidez. Debe desecharse convertir el piso de alquiler en el almacén de los muebles sobrantes de la familia.
  • Es fundamental fijar una fianza que cubra posibles desperfectos en la vivienda, que será de dos meses si se considera arrendamiento de temporada universitaria. Esta fianza debe ser depositada por el propietario en el organismo autonómico competente.
  • La Ley de Arrendamientos Urbanos permite garantías adiciones a la fianza, que en estos casos conviene que sea un aval personal o bancario de los padres, toda vez que los estudiantes carecen de ingresos. Los padres deben firmar también los contratos con responsabilidad solidaria del pago de la renta y cantidades asimiladas, así como de los posibles daños.
  • El propietario tiene más que perder y le conviene formalizar un contrato escrito, el cual reporte seguridad jurídica y recoja las garantías del cumplimiento del contrato por los estudiantes, tanto del pago de la renta como que se devolverá en perfecto estado.
  • Realizar un inventario detallado con todo el contenido de la vivienda (muebles, electrodomésticos, menaje, elementos decorativos) y el estado de los mismos, de forma que pueda realizarse una comprobación una vez finalizado el curso.
  • Ser un buen propietario. Unos buenos inquilinos estudiantes hay que mantenerlos y cuidarlos porque la etapa universitaria es extensa en el tiempo. Para ello es conveniente atender sus solicitudes en orden a mantener la correcta habitabilidad de la vivienda, efectuando las reparaciones precisas o, por ejemplo, cambiando colchones o electrodomésticos si fuese preciso.