Fuente: pisos.com

Cada vez es más frecuente encontrarnos en la comunidad de propietarios con algún vecino que tiene un comportamiento inadecuado, molesto o que no respeta las normas de convivencia de la comunidad. Estas actividades molestas o incívicas pueden afectar tanto a los servicios o elementos comunes (piscina, zona común, aire acondicionado) como a las que se produzcan en el interior de una vivienda.

Tras el normal intento de negociación o pacto para alcanzar un acuerdo, los siguientes pasos serían:

  • Denunciar ante la Policía cada actuación que consideremos excesiva (fiestas, falta de limpieza, sobreocupación, exceso de ruidos), quien tiene la obligación de efectuar un acta (de la que nos han de entregar una copia), y que nos puede servir para las correspondientes acciones judiciales.
  • Denunciar ante el ayuntamiento a fin de que técnicos municipales comprueben la actividad molesta (medición ruidos, tendido ropa, número de personas en la vivienda). Así, por ejemplo, durante el día y con las ventanas cerradas no deberían salir de una casa más de 35 decibelios de ruido, siendo por la noche permitido 30 decibelios como máximo.
  • Denunciar ante la comunidad una acción de cesación de la actividad molesta a fin de que se tome nota del comportamiento incívico de los vecinos y se les requiera a fin de que cese el mismo con las advertencias legales.En todo caso, previamente se ha de efectuar un requerimiento fehaciente y expreso (burofax, requerimiento notarial) al vecino que esté realizando estas actividades molestas, notificándose que debe finalizar inmediatamente las actividades, con la advertencia de iniciar las acciones legales, siendo aconsejable efectuar también el requerimiento al propietario si el piso está arrendado.Este requerimiento se ha recoger en una acta que una vez firme es un acuerdo vinculante para toda la comunidad.
  • Iniciar acciones legales por la vía civil por parte de la comunidad, debiendo tramitar un procedimiento judicial para ejercitar la acción de cesación de actividad molesta en la comunidad.

En la sentencia se pueden establecer las siguientes medidas:

  • Completo cese de las actividades.
  • Indemnización de daños y perjuicios.
  • Privación al propietario o ocupante el uso de la vivienda hasta un plazo máximo de tres años.
  • Iniciar acciones penales en el supuesto de exceso de ruido. Si se trata de incumplimientos graves y reiterados de la normativa de ruidos, puede existir un delito penal. El delito por exceso de ruido está castigado en el código penal con pena de prisión hasta dos años, más multa de 10 a 14 meses e inhabilitación especial.
  • Iniciar acciones administrativas ante el Área de Vivienda del Ayuntamiento o comunidad autónoma para los casos de vivienda pateras, vivienda turística, o sobreocupadas. Así se entenderá que una vivienda está sobreocupada cuando en ella se alojan un número excesivo de personas, en consideración a los servicios de la vivienda y a los estándares de superficie por persona y condiciones de habitabilidad, exceptuándose las unidades de convivencia vinculadas por lazos de parentesco, si el exceso no comporta incumplimientos manifiestos de las condiciones exigibles de salubridad e higiene ni genera problemas graves con el entorno.

Se ha se señalar que aunque el comportamiento incívico no lo realice el propietario de la vivienda sino el arrendatario, aquel también tiene la obligación de requerir al inquilino a fin de cumpla la normativa comunitaria y sino también responde junto con el mismo.

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