Fuente: 20 minutos.es

Según la estadística del Consejo General del Notariado, el número de compraventas de viviendas registró un aumento del 26,6% en enero en relación al mismo mes de 2015, hasta las 27.568 operaciones. Así pues, la venta de viviendas sigue a buen ritmo y con una premisa básica: se venden casas de segunda mano y apenas nuevas.

Aunque vender nuestro piso es hoy más fácil que sólo hace uno o dos años, conseguir hacerlo a tiempo y a buen precio es cuestión de muchos factores. Uno de ellos es la decoración o mejor dicho la no decoración. Efectivamente, para vender mejor nuestra casa –esa que acumula recuerdos y vivencias– lo mejor es “desdecorarla”.

“Desdecorar” la vivienda

Hay que eliminar toda la decoración personalizada para que el inmueble pueda gustarle al mayor número de compradores. Se trata de mostrar algo parecido a un piso piloto. De este modo, el posible comprador no se ve condicionado por una decoración con la que no se siente identificado y puede imaginarse el inmueble adaptado a su estilo.

Dónde y cómo

Hay que analizar los factores que influyen en el valor de la casa, en lo que se fijan los compradores: la zona (tipo de barrio, tráfico y zonas verdes), la casa en sí (distribución, orientación y estado de conservación) y el precio.

Un precio inteligente

Poner un precio elevado no hará otra cosa que ayudar a su vecino a vender antes, tener menos visitas y prolongar considerablemente el tiempo de venta.

Ponerse en el lugar del comprador

Debemos pensar en qué herramientas utilizan los compradores. Utilizan prensa e internet para hacerse una idea de los precios de la zona, por lo que se recomienda conseguir un buen posicionamiento de la oferta, con plano, fotos y video.

Durante la visita al piso

No se debe dar la sensación de querer vender a toda costa, no se debe agobiar al cliente y es muy importante darle tiempo para ver la casa y hacer todas las preguntas que considere necesarias.

Negociación y venta

En este punto hay que tener en cuenta cuándo se entregarán las llaves, los gastos de notaría y plusvalía, importe de la señal, forma de pago, reserva condicionada al precio y el precio. Tal vez toque negociar de nuevo. En este punto es bueno recordar que según muchos estudios el precio de los pisos en España tiene que seguir bajando.